LOS RIESGOS PSICOSOCIALES Y LA SALUD CARDIOVASCULAR

Según los últimos datos publicados por la Organización Mundial de la Salud (2019), la patología cardiovascular es la primera causa de muerte a nivel mundial y causante de más de 17,9 millones de fallecimientos, lo cual representa el 32% de las muertes registradas ese año.

El Instituto Nacional de Estadística indica que en 2022 el grupo de enfermedades del sistema circulatorio fue primera causa de muerte en España.

El sistema cardiovascular puede resultar afectado por factores de riesgo de origen laboral, como los agentes químicos (plaguicidas, plomo, compuestos orgánicos nitrogenados, monóxido de carbono…), biológicos (ciertas bacterias y virus), físicos (vibraciones, ruido, temperaturas extremas…) y los factores  psicosociales. Por otro lado, la mala salud cardiovascular puede repercutir en un menor rendimiento, mayor absentismo o mayor rotación de personal, con el consiguiente impacto en los resultados de la organización.

En cuanto a los riesgos psicosociales, existe múltiple literatura científica que relaciona ciertas características laborales con el aumento de incidencia de las enfermedades cardiovasculares. Por un lado, se ha asociado la presencia de estrés crónico con alteraciones en los niveles glicémicos o deterioro de la inmunidad. Por otra parte, las emociones negativas pueden aumentar la probabilidad de adoptar conductas de riesgo como el tabaquismo, la ingesta calórica excesiva, la disminución de la actividad física, los trastornos del sueño y el consumo de alcohol y otras drogas.

El trabajo a turnos, las largas jornadas de trabajo, la falta de autonomía y una carga de trabajo excesiva son frecuentes factores de riesgo responsables de enfermedad cardiovascular y, en concreto, de cardiopatía isquémica.

El estrés laboral afecta a nuestra salud cardiovascular.

El estrés laboral es una de las principales consecuencias de la exposición a factores de riesgo psicosocial y puede provocar múltiples alteraciones a nivel cardiovascular entre las cuales se encuentran la hipertensión arterial, el dolor precordial e incluso el infarto de miocardio. Por tanto, es primordial el diseño y mantenimiento de unos puestos de trabajo mental y emocionalmente saludables como medida de prevención.

En EMESA PREVENCIÓN contamos con un equipo multidisciplinar de profesionales que trabajamos para la creación de programas preventivos a las empresas, tanto desde el punto de vista colectivo, mejorando las condiciones de trabajo y evitando la exposición a factores estresores, como a nivel individual, dotando a las personas trabajadoras de recursos y estrategias para afrontar situaciones que generan estrés.

La evaluación de riesgos psicosociales es la herramienta que nos permite a los técnicos de prevención de riesgos laborales, detectar y cuantificar qué factores psicosociales de la organización del trabajo están afectando de manera negativa a la seguridad y salud de las personas trabajadoras, con el fin de diseñar programas de intervención que mejoren las condiciones laborales y, por ende, el bienestar de las personas y su rendimiento en el trabajo.

Además, tanto la sensibilización como la formación son dos estrategias imprescindibles para la comprensión, adquisición y mantenimiento de prácticas saludables. Concienciar sobre los beneficios de unos hábitos de vida saludable para prevenir los trastornos cardiovasculares y conocer aquellos factores que hacen especialmente vulnerable su aparición, ayudan a adoptar y mantener un estilo de vida cardiosaludable, fomentando el autocuidado.

En el Departamento de Formación de EMESA PREVENCIÓN contamos con cursos específicos de control de estrés o de hábitos de vida saludables, entre otros, orientados a la mejora del estado general de la salud de la población trabajadora, que resultan de gran utilidad como medida preventiva individual.

Por otro lado, el Departamento de Vigilancia de la Salud de EMESA PREVENCIÓN lleva a cabo múltiples acciones para proteger y mantener la salud de las personas trabajadoras, por lo que resulta imprescindible que todos los empleados se sometan con periodicidad anual a un reconocimiento médico-laboral en el que se aplican protocolos médicos específicos de acuerdo con los riesgos laborales existentes en su puesto de trabajo.

En resumen, desde EMESA PREVENCIÓN nos preocupamos por la elevada incidencia de las enfermedades cardiovasculares y somos conscientes de la necesidad de abordarlos desde todos los ámbitos de la prevención: detectando factores de riesgo generales del lugar y las condiciones de trabajo, evaluando los factores psicosociales que generan estrés, formando e informando a los trabajadores y realizando la vigilancia de la salud de las personas trabajadoras.

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